Salir a la calle sin rumbo es síntoma de que algo falla. La excusa de ir a dar una vuelta a la manzana cada día me deprime más. Será que me sobra tiempo. Será que no hago lo que debería hacer en cada instante del día.
Hoy he sido productiva. He madrugado y he exprimido cada minuto del día en hablar con alguien, estudiar y sonreir.
Ha sido un día húmedo, lluvioso y gris, pero en mi misma ha salido el sol reluciente como en un día de agosto.
Sólo el hech0 de quererlo ya nos hace estar un poco más cerca de lo que un día aspiramos a conseguir. No debo olvidar que, cada día, cada minuto y segundo, estoy más próxima al mañana.
Por ello, mejor empezar desde ya a luchar y no pensar que, como hay tiempo, mejor ahora mantita y siesta.
martes, 15 de abril de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)