sábado, 9 de junio de 2007

Ambivalencias y contradicciones


Con este título se presenta nuestra amiga sociedad actual.
Fomentada por el cambio continuo. La aplicación de la
tecnología en la industria deriva en un proceso de renovación
constante en los productos y que mueve a la sociedad
a un ritmo incesante de innovación que no tiene descanso
porque debe mantenerse el ritmo económico.
Nuestra amiga es contradictoria; en la historia de la
humanidad jamás se había hablado tanto de libertad,
y, en cambio, la persona hoy se manipula
cada vez más sofisticadamente.
Nunca antes se había hablado más de paz, y la violencia
está en la calle sin motivo, la agresividad está a flor de pie
y estamos a un paso de la guerra nuclear.
Nunca antes la ciencia y la técnica habían tenido tanta influencia
para solucionar problemas de los hombres y aún hay pueblos
enteros que pasan hambre, que no pueden vestirse y que no
tienen acceso a la cultura, malviven y están marginados.
Nunca antes el ocio había estado al alcance de tanta gente y
en cambio se multiplican las personas infelices, descontentas, suicidas,
explotadoras y cuesta muchísimo más encontrar el sentido de vivir.

Y sólo es este mundo en el que todo es relativo...

2 comentarios:

María Comella dijo...

Querida paz, tu nombre ya es irónico pero con tus palabras demuestras que, por lo menos, eres una persona reflexiva y humana. Ese es el problema, la deshumanización.
Yo también quiero aportar cositas a tu comentario:

El hombre siempre ha buscado la libertad y que ahora se le llama 'felicidad'.
Hablas de contradicciones... cuanto más libre se es, más obstáculos tiene para ser feliz. Porque no encuentra el límite, es insaciable. Y la felicidad pierde el significado inicial.
Cuanto más libre se declara el hombre, más víctima de la fantasía, más alejado de lo que considera felicidad y más inseguro se encuentra.

Hablas también de la tecnología... hemos abandonado la técnica para adentrarnos en el mundo tecnológico, un mundo que sólo pueden llegar a comprender unos pocos, los demás hacemos uso de, nos fascinamos, nos volvemos competitivos, perdemos el sentido de lo que hacemos, nos justificamos con 'su finalidad', pero se trata de una finalidad irracional y todo ello conlleva a una aceleración, el querer más, buscar las ideas más descabelladas... y nadie dice basta, porque luego 'todo es insuficiente' (lo que no saben es que es irreparable)

Y así somos los hombres nihilistas y hedonistas, frustrados, por eso nos aferramos a las tecnologías, inútiles, por eso buscamos el poder, como sea.

Besitos pequeña greenpeace. ;)

Anónimo dijo...

Loli querida, nose exactamente como va esto, solo se que he leído este texto y el anerior y me han gustadomucho, son reflexiones que invaden demasiado...y no te dejan vivir o en verdad te dejan vivir mejor porque valoras mas tu cordura a la hora de actuar...en fin, queda pendiente lo del bolso joyas y lo del logo de tu padre, hasta ya he pensado cosas...dime algo un día de estos pekeña lola!!